La bandera del ejército de los andes que acompañó a San Martín en su hazaña histórica, fue confeccionada por las damas patricias. Mujeres que, habiendo donado gran parte de sus pertenencias al ejército para poder comprar comida y abrigos, desbordaron perlas, lentejuelas de oro y abalorios de sus propios abanicos para poder bordarlos en la bandera. Este hecho histórico tan importante es la inspiración de esta colección, esta desinteresada actitud de tomar algo propio y aportarlo para crear una nueva identidad colectiva.